Cuando los hombres se vean por fin liberados de toda responsabilidad, de todo compromiso y de todo coraje, quizá entonces puedan vivir plenamente en su mundo artificial.
Un mundo alegre, ideal, festivo: Wonderful World. Este Nuevo Mundo, que se abre como un gigantesco parque de atracciones, dará paso a los superhéroes, nuevos ídolos universales, que viven una libertad sin condiciones.
Allí se dan las reglas del juego: un entretenimiento permanente, una infantilización necesaria, una virtualidad absoluta, una felicidad generalizada...
En este mundo maravilloso, donde ya no existe la realidad, donde es posible ser otro, ¿cómo no asistir con ironía al delirio esquizofrénico de estos hombres convertidos en Mickey, en Batman, en el Tío Gilito o en Pinocho?
Wonderful World es un espejo contemporáneo que refleja, o bien una simple fábula sarcástica, o bien una realidad inquietante si no tenemos cuidado.
Conversación con Paul Jorion y Paul Ardenne.